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Aprovechando que vamos a pasar la nochevieja en el pueblo de Gistaín, visitamos por primera vez el famoso Ibón de Plan y ascendemos el corredor norte de la Peña de la Una. Es una ascensión que no tiene reseñas en internet, utilizamos la información del libro de Francis Mousel.
Atravesamos el pueblo de Saravillo hasta llegar a la pista que lleva al Ibón de Plan. Normalmente hay que pagar 3 € en un expendedor pero al llegar vemos que no funciona y el acceso es libre. La pista tiene 14 km de longitud, en buen estado, pero en el km 8 empezamos a encontrar hielo y tenemos que seguir a pie hasta la cabaña libre de Lavasar,

acondicionada con una chimenea y una mesa. Cuando la pista está limpia se puede llegar hasta la misma con el coche. Desde la cabaña descendemos hasta el Ibón de Plan y lo rodeamos por su derecha, siendo ya visible el corredor.

Llegamos hasta su base y superamos un pequeño resalte con algo de hielo y nieve dura.

Después seguimos el corredor con una pendiente media de 45º hasta otro pequeño resalte con una pequeña rimaya y algo de hielo, continuando por el mismo hasta el final.

Aquí, viendo el croquis que aparece en el libro de Francis, interpretamos que debemos tomar un ramal a la derecha que termina en una pequeña pared de unos 8m y que desemboca en una arista descompuesta,

cuando en realidad, si se quiere llegar a cumbre hay que continuar, pero por la izquierda 100m más, por una especie de espolón en mixto. Luego tenemos dos opciones, descender el mismo corredor, o continuar por la arista en dirección al collado de las agujas de Lavasar para encontrar la ruta de ascenso.
Bonito y solitario entorno, por lo menos en esta época del año, que ofrece otros corredores interesantes, como la gran diagonal del Pico D’Espouy, 250m PD+, o el corredor norte de la Peña de Liatse, 400m D+
¡FELIZ AÑO 2017!
TRACK DE LA RUTA:
https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=15971742
DESCRIPCIÓN DE LA DIFICULTAD, AD:
Incluye rutas con largas pendientes de fuerte desnivel (superiores siempre a 50º), aunque no precisen escalada, o rutas en cuyo recorrido hay que pasar por aristas o crestas estrechas y aéreas o bien por pasos de escalada de grado III, aunque puede aparecer algún paso de IV-. Pertenecen a este grado también progresiones por glaciares muy agrietados y complicados. La cuerda se convierte en imprescindible y sólo se aconsejan estas rutas a montañeros experimentados.
Fuente: wikineos.com
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