Entre el dominio esquiable de Cerler y las grandes cumbres del macizo de la Maladeta se esconde un terreno perfecto para el esquí de montaña. No hablamos de los tresmiles más mediáticos ni de itinerarios extremos, sino de cumbres accesibles, agradecidas y tremendamente disfrutonas cuando la nieve acompaña. Es una zona ideal para quienes quieren dar el salto de la pista al fuera de pista controlado, o para quienes buscan jornadas completas sin la exigencia técnica de las grandes clásicas del sector Aneto
Sin embargo, conviene tener en cuenta que se trata de una zona muy expuesta a los vientos de norte, lo que puede traducirse en nieve trabajada, irregular o directamente en malas condiciones. Es fundamental comprobar el estado del manto y la previsión antes de elegir esta actividad.

En esta entrada reseñamos la ascensión situada más al sur del sector, accesible directamente desde el aparcamiento de Ampriu, en la estación de esquí de Cerler.
DATOS DE LA ACTIVIDAD
- PUNTO DE INICIO: Estacionamiento de Ampriu (Enlace Google Maps)
- FECHA: 24 de febrero de 2026
- PARTICIPANTES: Alberto y Julio
- DESNIVEL: 861 m
- DISTANCIA: 7,18 km
- TIEMPO: 4,5 horas
- ORIENTACIÓN: oeste y sur
- MATERIAL: material de progresión invernal
- DIFICULTAD DE ESQUÍ: Fácil
- DIFICULTAD ALPINA: F+
- EXPOSICIÓN: 2/5. En el puente de Mahoma.
- VALORACIÓN: 4/5
- TRACK DE LA RUTA: Enlace a Wikiloc
APROXIMACIÓN
La ruta comienza en el aparcamiento de Ampriu (1.900 m), en la estación de Cerler.


LA RUTA



Desde el estacionamiento de Ampriu, iniciamos la ruta en dirección norte y, poco después, giramos a la derecha (este) para seguir amplias lomas de nieve que nos permiten progresar con comodidad.

En lugar de ascender directamente hacia la cumbre —por donde posteriormente realizaremos el descenso— continuamos avanzando en dirección este, ganando altura de forma progresiva y buscando el itinerario más sencillo.

Más adelante, giramos a la izquierda (norte) y encaramos ya la ascensión directa hacia la cumbre.


Nos aproximamos a una pequeña arista rocosa que nos obliga a descalzarnos los esquís. A partir de aquí la pendiente se acentúa y el terreno cambia de carácter: colocamos crampones, sacamos el piolet y dejamos los esquís, aunque con buenas condiciones podrían apurarse hasta la arista cimera.


Progresamos por nieve dura, sorteando algunos afloramientos rocosos, hasta alcanzar un collado.


Desde allí, a la derecha, aparece la elegante silueta de la cumbre. Solo restan unos minutos caminando por terreno sencillo para alcanzar la cima, desde donde disfrutamos de unas vistas espectaculares.


DESCENSO
Lo realizamos por el mismo camino hasta el punto donde hemos dejado los esquís.

Una vez calzados, nos lanzamos directamente hacia el estacionamiento de Ampriu, disfrutando de amplias palas de pendiente moderada que permiten esquiar sin complicaciones.

Sin duda, una actividad muy recomendable que combina esquí de montaña asequible con un tramo final más alpino y estético antes de la cumbre.
Esperamos que la reseña os pueda resultar útil.
¡¡Salud, montañas y mucha precaución!!
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